¿Por qué recordamos determinados anuncios durante años y otros recientes no? Uno de los objetivos de las empresas cuando crean sus anuncios es lograr que se recuerden a lo largo del tiempo, sin embargo, son muy pocos los que lo consiguen.
El primer principio básico de la publicidad es crear un buen anuncio para que perdure a lo largo del tiempo en las mentes de nuestro público pero, ¿cómo se consigue?
Un anuncio no es olvidado por muchas razones, algunas pueden estar lejos del alcance del publicista o de la propia empresa. En este sentido, muchos anuncios juegan con un arma muy poderosa para la mente del público: el arma emocional. Cuando una idea publicitaria impacta emocionalmente al espectador desatando una corriente de sentimientos, se crea una fuerte conexión entre ambos. Esta conexión puede crear debido al mensaje que transmite el anuncio que alude a recuerdos de la niñez, sentimientos como el amor, la amistad o la pasión, también provocan esta unión y, por lo tanto, el preciado recuerdo del anuncio.
Aunque la publicidad emocional existe y hay técnicas para lograrlo. Muchas son las empresas que producen anuncios, principalmente de televisión, en el que se recrean situaciones de la vida cotidiana, como es el caso de los anuncios impactantes creados para alertar de los peligros de la carretera, o que emplean imágenes o recuerdos infantiles que despiertan el lado más tierno de los espectadores. ¿Quién no recuerda el anuncio del oso polar de Coca-Cola?
En otros casos, el anuncio es recordado por su buena realización o por la utilización de herramientas tecnológicas que hasta ahora no se habían reproducido en publicidad o que nunca habíamos visto. Por eso, se recuerdan más anuncios de nuestra niñez o juventud. Los colores, las voces, los sonidos, impactaron de tal manera en nuestras mentes, que son recordados durante muchos aunque la idea no fuera especialmente buena o innovadora.
Este, sería el último caso por el que un anuncio se podría recordar durante largo tiempo. Cuando una idea publicitaria rompe con todo lo anterior o un anuncio presenta un producto de manera totalmente distinta a como los espectadores están acostumbrados a que se les muestren, estos anuncios no se olvidarán fácilmente. Este efecto lo logró BMW al utilizar un corte de la entrevista con Bruce Lee, “La entrevista perdida” y que sirvió para ilustrar la idea del anuncio del nuevo coche de la compañía.
Estos ejemplos y muchos otros, lograrán unir a anuncios y marcas juntos en la mente del público durante mucho tiempo. Lograrlo no es tarea fácil, pero tampoco es imposible. Muchos lo han logrado con conceptos sencillos, otros con grandes despliegues de medios técnicos, pero en esencia no dejan de ser grandes ideas publicitarias.
Un buen anuncio se recuerda mucho tiempo: primer principio básico de publicidad
¿Por qué recordamos determinados anuncios durante años y otros recientes no? Uno de los objetivos de las empresas cuando crean sus anuncios es lograr que se recuerden a lo largo del tiempo, sin embargo, son muy pocos los que lo consiguen.
El primer principio básico de la publicidad es crear un buen anuncio para que perdure a lo largo del tiempo en las mentes de nuestro público pero, ¿cómo se consigue?
Un anuncio no es olvidado por muchas razones, algunas pueden estar lejos del alcance del publicista o de la propia empresa. En este sentido, muchos anuncios juegan con un arma muy poderosa para la mente del público: el arma emocional. Cuando una idea publicitaria impacta emocionalmente al espectador desatando una corriente de sentimientos, se crea una fuerte conexión entre ambos. Esta conexión puede crear debido al mensaje que transmite el anuncio que alude a recuerdos de la niñez, sentimientos como el amor, la amistad o la pasión, también provocan esta unión y, por lo tanto, el preciado recuerdo del anuncio.
Aunque la publicidad emocional existe y hay técnicas para lograrlo. Muchas son las empresas que producen anuncios, principalmente de televisión, en el que se recrean situaciones de la vida cotidiana, como es el caso de los anuncios impactantes creados para alertar de los peligros de la carretera, o que emplean imágenes o recuerdos infantiles que despiertan el lado más tierno de los espectadores. ¿Quién no recuerda el anuncio del oso polar de Coca-Cola?
En otros casos, el anuncio es recordado por su buena realización o por la utilización de herramientas tecnológicas que hasta ahora no se habían reproducido en publicidad o que nunca habíamos visto. Por eso, se recuerdan más anuncios de nuestra niñez o juventud. Los colores, las voces, los sonidos, impactaron de tal manera en nuestras mentes, que son recordados durante muchos aunque la idea no fuera especialmente buena o innovadora.
Este, sería el último caso por el que un anuncio se podría recordar durante largo tiempo. Cuando una idea publicitaria rompe con todo lo anterior o un anuncio presenta un producto de manera totalmente distinta a como los espectadores están acostumbrados a que se les muestren, estos anuncios no se olvidarán fácilmente. Este efecto lo logró BMW al utilizar un corte de la entrevista con Bruce Lee, “La entrevista perdida” y que sirvió para ilustrar la idea del anuncio del nuevo coche de la compañía.
Estos ejemplos y muchos otros, lograrán unir a anuncios y marcas juntos en la mente del público durante mucho tiempo. Lograrlo no es tarea fácil, pero tampoco es imposible. Muchos lo han logrado con conceptos sencillos, otros con grandes despliegues de medios técnicos, pero en esencia no dejan de ser grandes ideas publicitarias.
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