Cómo crear una idea original en publicidad
Cuando nos ponemos delante de un folio en blanco para dejar fluir nuestros pensamientos hacia una idea brillante para nuestra campaña de publicidad, tendemos a construir en nuestro imaginario conceptos complicados, enrevesados y que, tras intentar ponerlos por escrito desistimos al no conseguir darles forma tal y como queremos. ¿Es tan complicado crear una idea original en publicidad?
La clave está en pensar en una única idea, una sola idea nada más, pero saber comunicarla bien. En publicidad, una idea es un concepto que debe responder a dos cuestiones: el qué y el cómo, es decir, “qué” decir sobre nuestro producto, sus cualidades y su ventaja competitiva, seguramente la parte más difícil de todo el proceso; y el “cómo” va a tomar forma, el momento donde se despierta la creatividad.
La clave de una idea en publicidad, es que deje marcado en el público un recuerdo, un concepto, que no es más que el sello de la marca. También debe motivarle a hacer algo: a comprar un producto, a entrar en una página Web, a suscribirse a un boletín, a visitar una tienda,…
¿Dónde empieza a forjarse una idea original?
Realizando un boceto previo. El layout del boceto es el primer paso hacia el arte final creativo donde se expresará nuestra idea. Mediante trazos, seguramente indescifrables para aquellos que no sepan qué es lo que verdaderamente tenemos en mente, empezaremos a dar forma a esa idea básica de un anuncio o de una campaña de publicidad.
Si se necesitan muchas palabras para expresar de manera eficiente esa idea, debemos utilizarlas pero sólo para nuestro boceto. Si no se necesitan palabras, elimínalas, estarás en buen camino.
Desecha la imagen de ese boceto si tienes la tentación de plasmar más de una idea. Una sola idea, bien cifrada, elaborada y puesta en práctica en publicidad, puede revolucionar la imagen que el público tenga de nuestra vida, le provocará un giro de 180 grados en la concepción que tenga de la empresa y de sus productos. La publicidad que realmente vende consta de una sola idea bien cifrada y descifrada al mismo tiempo.
La digestión mental de una idea
Como si de un parto se tratase, la idea tiene un periodo de gestación e incubación. En ocasiones es necesario darnos tiempo mientras terminamos nuestra propia digestión mental. No hagas esfuerzos, no intentes forzar el proceso. Durante la digestión mental de la idea, debes dejar que tu propio subconsciente trabaje. Déjale que él mismo fabrique un cambio que estimule las emociones y la imaginación.
Sin darte cuenta, habrás llegado a una idea memorable, a la vez que novedosa y original en donde se pongan de manifiesto las virtudes y ventajas de adquirir un determinado producto o confiar en una determinada marca. No te impongas reglas. Deja que fluya esa idea abstracta de manera involuntaria. Se convertirá, como si tal cosa, e una idea en movimiento.
Fuente: Cómo hacer publicidad: un enfoque teórico-práctico
266 views



Un Trackback
[...] publicidad emocional es importante, no sólo para crear mensajes impactantes, sino también para profundizar en la [...]